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“Sé parte de la solución, no de la contaminación”
Según datos de la encuesta sobre “Cadena de suministro Global”, realizada por PWC, las iniciativas orientadas a la sostenibilidad han aportado valor a la cadena de suministro.
Sin embargo, un informe del Foro Económico Mundial predice que para 2030 el crecimiento imparable del comercio electrónico por sí solo dará como resultado un 36% más de vehículos de reparto, lo que generará un 32% adicional de emisiones de carbono a la atmosfera, principalmente en las grandes ciudades.
Por ello, estos desequilibrios ecológicos y la creciente demanda por parte del comercio electrónico que afecta a clientes y gobiernos, generan la necesidad, no solo de legislar al respecto, sino también y muy importante la implementación de buenas prácticas de la cadena de suministro respetuosas con el medio ambiente, desde los proveedores de materias primas hasta la entrega en el consumidor final, pasando por la logística inversa que debe gestionar el final de la vida de los productos.
Junto con la transformación digital que ya optimiza los procesos de la cadena de suministro y sus operaciones logísticas, la movilidad del transporte de mercancías con tendencia a emitir cero emisiones, las soluciones verdes a las infraestructuras, etc., ayudan sin duda al sector del transporte y la logística, a convertirse en un sector sostenible en el tiempo.
Para acelerar esta transformación del sector, a continuación, damos algunas reflexiones sobre buenas prácticas en la cadena de suministro y sus operaciones logísticas:
- Tenemos que implementar de forma real en las empresas logísticas, una conducta ética que lleve a buen puerto todas las políticas de responsabilidad social corporativa, porque una cadena de suministro también significa la promoción de buenas prácticas y procedimientos éticos en el consejo y la dirección de las empresas.
- Estas buenas prácticas nos ayudan a construir una economía de empresa sostenible en armonía con la sostenibilidad medioambiental.
- En línea con la sostenibilidad empresarial debemos enfocar como una buena práctica habitual la reducción de costes y la mejora continua de la eficiencia en los procesos y evitar considerar que la sostenibilidad sea un extra-coste para las empresas, ya que en realidad es exactamente lo contrario.
- Por ello debemos introducir en la cadena aquellas prácticas que ahorran recursos y costes, como son buenas practicas en la gestión de la energía, el agua y las materias primas.
- La puesta en marcha de la innovación y desarrollo en las empresas logísticas, nos permite lograr productos y servicios sostenibles, que cada vez más, demandan los clientes y consumidores ecológicos, ya que estos son cada vez más propensos a tener en cuenta la huella de carbono de dichos productos y su impacto ambiental, antes de decir las marcas en el momento de la compra.
- Este tipo de productos ya son una categoría en el mercado que crecen a buen ritmo y con mayor rentabilidad
- Tener una cadena de suministro y sus operaciones logísticas sostenible, consiste en respetar a la comunidad donde dicha cadena opera.
- En este caso los proveedores juegan un papel clave en la cadena, pues tienen la obligación y la necesidad en incorporarse al desarrollo del producto en cuestión, de forma sostenible, de nada sirve que unos actores hagan su trabajo en términos de sostenibilidad y otros dentro de la misma cadena no les sigan.
- También, estamos obligados a mitigar los riegos, para ello qué mejor práctica que tener planes de gestión de riesgos implementados y probados. Recientes situaciones como la de la tormenta Filomena en España, el mega portacontenedores EverGiven en Suez y la misma pandemia a nivel global, ha tensionado a todas las cadenas con grandes perjuicios para la mayoría de sus actores. Si bien no se puede prever todo, pero al menos debemos contrastar a las nuestras en test de resiliencia y flexibilidad para responder. Acerca del Autor: José-Luis Galiana, logístico y presidente de RALOG – Red Ayuda Logística

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